(438) 288-2826 Llevando la salud digital a una población en pleno envejecimiento

¿Quiénes serán los cuidadores del mañana?

Al enfrentarnos a una epidemia mundial de envejecimiento, los países tendrán que hacer más, con menos. Con menos contribuyentes para apoyar a los necesitados, menos proveedores de salud debido a la disminución de las tasas de natalidad, políticas de inmigración estrictas y consejos médicos arcaicos y organizaciones reacias a aceptar graduados internacionales para cubrir puestos de trabajo en necesidad, ¿quién se encargará de nuestros mayores?

El rápido envejecimiento de nuestra sociedad nos obliga a adaptarnos a una nueva realidad: las personas mayores, aunque consumen la mayor parte de los fondos destinados a la atención sanitaria, también representan la población de más rápido crecimiento en el siglo XXI.

Podemos considerar incentivos para aumentar la tasa de natalidad, pero esto conduce a otros problemas. Un niño nacido hoy no se graduará hasta dentro de 25 años. Por lo tanto, aumentar la tasa de natalidad alentando a las familias numerosas a aceptar incentivos no sólo reducirá los recursos necesarios para abordar muchos de los problemas actuales, sino que sólo dará lugar a beneficios en 25 años. ¿Qué político está dispuesto a dar este paso? Muy poco, supongo.

En una reciente conferencia en Boston, un representante de Japón presentó elocuentemente el hecho de que la población de personas mayores se ha cuadruplicado en los últimos 40 años y que en los próximos 40 años, el 42% de la población será mayor. La baja tasa de natalidad actual, combinada con las oportunidades y necesidades de empleo previstas, indica que habrá pocos recursos materiales disponibles para atender y tratar el envejecimiento de la población. Esto no se limita en absoluto a Japón. Las proyecciones de población mundial revelan que nuestra población está envejeciendo rápidamente.

Casi el 30% de nuestra población de 15 años o más son cuidadores en la actualidad.

¿Qué es un cuidador natural?

Tradicionalmente, los cuidadores son literalmente cuidadores. Los niños que cuidan a sus padres, los padres que cuidan a sus abuelos, los miembros de la familia y los padres constituyen el mayor grupo de cuidadores, la mayoría de ellos sin remuneración. El estrés y el agotamiento de los cuidadores está bien documentado, al igual que las presiones financieras sobre las familias y los gobiernos.

Más del 50% de los cuidadores de todo el mundo afirman que su salud ha sufrido a causa de sus responsabilidades familiares, incluso si expresan sentimientos positivos acerca de su papel*.

La mayoría de los cuidadores aprenden con el ejemplo observando a las generaciones anteriores cuidar de sus seres queridos. Aunque hay muchas organizaciones con fines de lucro que ofrecen algún nivel de capacitación, no hay una licenciatura en cuidados a nivel universitario. Es ciertamente honorable convertirse en enfermero o asistente de enfermería, pero las normas no son universales, ni tampoco lo son los requisitos para obtener la licencia. Si la mayoría de los cuidadores son miembros de la familia, ¿cuál de ellos tiene el tiempo o los recursos para recibir capacitación formal? ¿Cómo sobrevivirá el proveedor de cuidado con poco o ningún pago? ¿Cuál es el efecto de un cuidador en su propia familia? Buenas preguntas sin buenas respuestas.

La demanda de cuidadores en todo el mundo está creciendo exponencialmente. La tendencia es universal. La mayoría de los cuidadores son actualmente miembros de la familia que dejan sus trabajos, estudios y pagan para cuidar a un ser querido.

6 cosas que podemos hacer hoy para prepararnos para el envejecimiento de nuestra población?

  • Remunerar a los cuidadores informales – atraer nuevas oportunidades de carrera en el cuidado. La remuneración de un cuidador representa sólo una fracción del costo de cuidar a una persona mayor en una residencia, centro de cuidados a largo plazo u hospital.
  • Aumentar la tasa de natalidad – preparándose para el futuro. Necesitamos más niños.
  • Aumentar la inmigración: flexibilizar las normas para que las personas que viven en zonas desfavorecidas del mundo puedan ocupar los puestos de trabajo que tanto necesitan.
  • Maximizar el uso de la tecnología en el cuidado de la salud – la automatización con sensores de salud, distribuidores y dispositivos de telemedicina permite que los pacientes sean tratados y monitoreados remotamente. También reduce la necesidad de transporte a los consultorios médicos, hospitales y clínicas.
  • Crear títulos universalmente aceptables en medicina y enfermería – Un médico con 10 años de experiencia en un país extranjero debería poder ejercer en Norteamérica. De lo contrario, debemos crear normas internacionales y exámenes médicos para que los profesionales de la salud cualificados sean realmente transferibles.
  • Retirarse más tarde – Mantener a las personas trabajando durante más tiempo proporciona ingresos fiscales adicionales, al tiempo que mantiene la experiencia y los conocimientos básicos necesarios para que las pequeñas empresas tengan éxito.

En conclusión, sólo hay una respuesta a la pregunta de quiénes serán los guardianes del futuro: los niños de hoy. Alentemos a esta nueva generación a que se dedique a la honorable profesión de cuidador. Añadamos moralidad, ética y compasión a su educación. El Círculo de la Vida no es sólo una película de Disney, es el curso que la vida debe tomar para todos nosotros.


*World Alzheimer Report 2019: Attitudes to dementia

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